Conoce los cinco pasos que me hicieron millonario

La guía definitiva para hacerte rico

Carlos Cobo

12/4/20252 min read

Lo prometí en el título, y lo voy a cumplir.
No voy a perder vuestro tiempo con frases vacías.
Os voy a dejar bien claro que es lo que tengo: cinco pasos. Cinco decisiones que, con el tiempo, me hicieron millonario.


No exagero.
No es ironía.
No aún.

Paso uno: Corta con la gente que no te suma. Aunque duela.

Sí, ya sé: suena a frase de taza.
Pero hazlo. Haz la puta lista.
Apunta los nombres de las personas con las que siempre te sientes peor después de hablar.
Ya sabes, esa puta gente que te quita energía, respeto, o silencio.
No quiero que me malinterpretes, no te estoy diciendo que la odies.
Simplemente, abre la puerta.
Con el tiempo te das cuenta que cortando con esa gente, lo que te queda no es soledad.
Es oxígeno.
Y en ese oxígeno, por fin, puedes pensar.

Paso dos: Aprende a aburrirte sin huir.

Que maravilla este segundo paso, creo que es mi preferido.

El mundo está diseñado para distraerte.
Cada app, cada scroll, cada pantalla es una venda sobre una herida abierta.
Pero el aburrimiento es el lugar donde aparecen las ideas reales.
Y los miedos.
Y las ganas de llorar.
Aguanta. Aunque escueza.
No lo tapes.
Si te aburres y no escapas, te estás entrenando para vivir con lo único que no podrás evitar: tú mismo.

Paso tres: Acepta que no vas a ser especial. Y haz algo igual.

Mira, sinceramente, deja de engañarte, lo de ser especial está muy bonito y suena de puta madre, pero es mejor que dejes de hacerte trampas al solitario.
No vas a escribir el libro definitivo.
No vas a cambiar el mundo. De hecho, con lo cabra que eres, lo más probable es que lo empeores.
Y no pasa nada.
Intenta hacer las cosas bien. Por ti. Hazlas aunque no haya aplauso.
Porque vivir bien no es hacerlo grande.
Haz algo de forma real,sin espectáculo, sin estrategia emocional, sin necesidad de que te vean haciéndolo.

Paso cuatro: Perdona, pero no olvides. Nunca.

Este paso puede generar ciertas dudas, lo entiendo.

Te lo explico a continuación: No quiero que te vuelvas rencoroso, quiero que entiendas que olvidar, es borrar.
Todo lo que te ha jodido está en tu ADN emocional.
Perdona para no morirte por dentro.
Pero recuerda para no repetirlo.
La memoria es una cicatriz con una especie de GPS mejorado.
Te dice dónde no volver a sentarte.


Paso cinco: Aprende a perder sin convertirte en víctima.

Este es el más jodido. El más antipático de todos, el que menos se comparte en redes.
Vas a perder y te va a doler
Vas a querer justificarte, vas a buscar culpables.
Pero si en ese momento decides no convertirte en mártir, algo cambia.

Porque la derrota, cuando no la usas como excusa, se convierte en fuerza. Cuando no lloriqueas para que te consuelen, cuando no haces de tu dolor un puto espectáculo,
cuando aceptas que te rompiste… pero sigues caminando, ahí ocurre algo raro:
empiezas a respetarte de verdad.

No por ganar.
Sino por no usar tu caída para manipular el mundo.

La vida te va a follar varias veces, algunas de ellas sin condón.

Pero si aprendes a perder sin convertirte en víctima,
si aprendes a mirarte al espejo sin buscar lástima,
te haces invencible.

Ese fue mi quinto millón.
Y probablemente, el único que aún conservo.

Pero cuidado. Estos pasos no están hechos para todos.
Hay gente que prefiere tener dinero.

Pero bueno, basta ya.
Después de toda esta puta verborrea , que, por cierto, he escrito mientras me debato entre la lucidez y la gastritis, hablemos de lo realmente importante:

¿Alguien conoce a alguien que me pueda vender tripis de calidad?
Es para un amigo.


Atentamente, vuestro gurú preferido, Carlos Cobo.